Origen

Chocolate

El chocolate tiene su origen en México, donde el dios Quetzalcoatl regaló, según cuenta la leyenda, el árbol de cacao a los hombres, que años después se bautizaría con el nombre científico Theobroma Cacao, que significa en griego “alimento de los dioses”.

Comer chocolate cada día es muy beneficioso.El ingrediente básico del chocolate es el cacao, que, puro y sin mezclar con azúcares, tiene componentes muy beneficiosos para el organismo. Por ejemplo, es una fuente rica en flavonoides, a los que se le atribuyen efectos cardioprotectores y propiedades antioxidantes y antiinflamatorias

Además, el consumo de chocolate en medidas normales y con altos índices de cacao puede ayudar a la salud más de lo que a primera vista se cree. Algunos de sus principales beneficios son:

1.

Es una gran fuente de antioxidantes

Una de sus 'nuevas' virtudes más conocidas junto a la de activar la producción de endorfinas, esto es, la de hacernos felices. Según afirmaba -entusiásticamente desde el título- un artículo publicado en la revista Chemistry Central Journal, 'Las semillas de cacao son una superfruta" Según sus autores, "la capacidad antioxidante del cacao en polvo fue significativamente mayor que la de los arándanos, las moras y la granada en polvo por gramo. Por otra parte, los polifenoles del cacao también tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias y se han relacionado con la salud arterial e incluso la disminución del riesgo de sufrir un derrame cerebral.

2.

Protege el corazón

Uno de los aspectos que más se han investigado es el papel del cacao como protector cardíaco. Uno de esos estudios, publicado en 'Clinical Nutrition' asegura que "El consumo de chocolate está inversamente asociado con la cardiopatía coronaria prevalente".

El estudio, muy ambicioso, desarrollado por el estadounidense National Heart, Lung, and Blood Institute llegó a la siguiente conclusión: comer chocolate más de cinco veces a la semana hace disminuir el riesgo de enfermedad cardíaca en un 57%.

3.

Regula el colesterol

Aunque a veces leemos que el chocolate reduce el colesterol, su efecto es aún más interesante, ya que algunos estudios demuestran que incrementa el HDL (el colesterol bueno) y hace disminuir el malo (el nefastamente famoso LDL), neutralizando su oxidación.

La clave está de nuevo en la acción de los antioxidantes.

4.

Eleva el ánimo

Que el chocolate levanta la moral lo sabían nuestras abuelas, pero gracias a diferentes investigaciones, ahora sabemos por qué. La clave está en su contenido en feniletilamina. Se trata de una hormona natural que produce nuestro cerebro y también se encuentra en cantidades pequeñas en el chocolate. Tan buena es que se la considera la responsable de los flechazos amorosos. Por eso se estudian los efectos del chocolate en neuromárketing: oler a chocolate, está demostrado, ya genera sensaciones de bienestar. Y de enamoramiento...

5.

Mejora el funcionamiento del cerebro

Aunque falta mucho por investigar al respecto, los estudios realizados hasta la fecha sobre los efectos del cacao, y más en concreto de los flavonoides del cacao, sobre el cerebro humano, abren una nueva y esperanzadora senda hacia la protección contra el deterioro cognitivo que suele ir aparejado al envejecimiento. De momento, sabemos que los flavonoides absorbidos penetran y se acumulan en las regiones del cerebro involucradas en el aprendizaje y la memoria, especialmente en el hipocampo.

6.

Beneficioso para la piel

Tanto su consumo como incorporación en mascarillas mejora la piel gracias a dos antioxidantes: fenoles y catequinas.

Estos nutrientes regeneran la piel y reducen su inflamación, por eso el chocolate es muy útil ante una quemadura de sol. También humecta y suaviza la dermis, porque contiene antioxidantes luchan contra las causas del envejecimiento.